{"id":508,"date":"2020-11-23T22:18:13","date_gmt":"2020-11-24T02:18:13","guid":{"rendered":"http:\/\/gavvi.monstruoestudio.com\/?p=508"},"modified":"2021-06-02T16:13:41","modified_gmt":"2021-06-02T20:13:41","slug":"anexo-2-la-violencia-en-razon-de-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alvi.centrojuanaazurduy.org\/index.php\/anexo-2-la-violencia-en-razon-de-genero\/","title":{"rendered":"Anexo 2: LA VIOLENCIA EN RAZ\u00d3N DE G\u00c9NERO"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"508\" class=\"elementor elementor-508\" data-elementor-settings=\"[]\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a09dbea elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a09dbea\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-231067f\" data-id=\"231067f\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-abb12d8 elementor-widget elementor-widget-theme-post-title elementor-page-title elementor-widget-heading\" data-id=\"abb12d8\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-title.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Anexo 2: LA VIOLENCIA EN RAZ\u00d3N DE G\u00c9NERO<\/h1>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ce2ce88 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ce2ce88\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-93d96bf\" data-id=\"93d96bf\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8655deb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8655deb\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\"><p>La violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero (VRG), es un fen\u00f3meno especial y particular que ha existido a lo largo de la historia de la humanidad y se manifiesta con mayor o menor medida en los distintos estados, pa\u00edses y en general en los grupos sociales que conviven en comunidad. Pudiendo concluirse que es un fen\u00f3meno universal. Tiene diversidad de manifestaciones, que van desde la violencia psicol\u00f3gica hasta la violencia letal conocida en el pa\u00eds como feminicidio.<\/p>\n<p>Es un fen\u00f3meno que afecta a todas las mujeres desde temprana edad hasta la edad adulta, color, edad, orientaci\u00f3n sexual, identidad de g\u00e9nero, origen, no discrimina por raza, cultura, educaci\u00f3n, trabajo, clase, nacionalidad, ciudadan\u00eda, etc. Se puede decir que en alguna medida la VRG afecta a todas las mujeres de diversas formas y en distintos grados.<\/p>\n<p>No se trata de un fen\u00f3meno aislado o circunstancial, como pretende mostrar en muchas oportunidades la cultura patriarcal que se resiste al cambio. Las evidencias, nos muestran que la violencia lejos de ser un fen\u00f3meno aislado, es un fen\u00f3meno de proporciones alarmantes (por lo menos en lo que se refiere a Latinoam\u00e9rica) y cuya visibilizaci\u00f3n va en aumento, es decir, la violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero es denunciada y reportada de manera exponencial.<\/p>\n<p>Si consideramos, los datos de las denuncias por violencia, evidenciamos un notable crecimiento de las mismas, que al final s\u00f3lo representa una parte del fen\u00f3meno, puesto que dichos datos se basan en las denuncias efectivamente presentadas ante distintas instancias, sin considerar el sub registro de la violencia acallada por mecanismos de poder o desanimados por la desconfianza en el sistema de atenci\u00f3n y protecci\u00f3n, que generalmente no ofrece alternativas reales de soluci\u00f3n y protecci\u00f3n. En consecuencia, los datos de violencia s\u00f3lo muestran algunos de los muchos casos que existen.<\/p>\n<p>La violencia, afecta de distintas maneras a las mujeres, sin embargo una afectaci\u00f3n generalizada se produce en la salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica en todas las mujeres v\u00edctimas de violencia, tal es as\u00ed que se considera la violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero como un problema de salud p\u00fablica que deteriora el capital humano, menoscaba el desarrollo humano integral y atenta la democracia con efectos econ\u00f3micos grandes, puesto que, la atenci\u00f3n m\u00e9dica de los efectos de la violencia en la salud, son costos que se deben asumir, cuando podr\u00edan ser prevenibles. Sin salud se deteriora la persona y su entorno familiar y social; el desarrollo humano se menoscaba sin el ejercicio de los derechos reduciendo a lo estrictamente b\u00e1sico de la existencia; y si la democracia no se funda en el reconocimiento de derechos y obligaciones, en la participaci\u00f3n y toma de decisiones en las \u00e1reas econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas, esa no es una democracia y menos sin la participaci\u00f3n igualitaria de las mujeres, en este caso libre de violencia.<\/p>\n<p>Si bien existen diversas formas en que la violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero se manifiesta y materializa, existe un rasgo com\u00fan que trasciende a todos los tipos de violencia. El rasgo com\u00fan se refiere a la concepci\u00f3n o idea que se tienen de lo que es ser mujer, que deviene de las construcciones culturales, patriarcales y antropoc\u00e9ntricas que consideran al hombre (sexo masculino) como el centro del universo y con caracter\u00edsticas de superioridad frente a las mujeres y como se ha transmitido e impreso en las mentes de toda la sociedad esa construcci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>A lo anterior podemos sumar, la construcci\u00f3n de estereotipos de g\u00e9nero que profundizan esa concepci\u00f3n, de mujeres d\u00e9biles, sumisas, incapaces y sin posibilidad de un destino diferente. La construcci\u00f3n de estos estereotipos est\u00e1n a manos de las instituciones como las familias, el estado, las iglesias, medios de comunicaci\u00f3n, sistema educativo, entre otros.<\/p>\n<p>Con el devenir de la historia, se fueron creando otras ideas sobre las mujeres que acumulan las caracter\u00edsticas anteriores, llegando a considerarse a las mujeres como un objeto susceptible de propiedad, es decir la mujer como objeto de propiedad del hombre (en principio su esposo, posteriormente su pareja incluso ocasional), de igual forma como un objeto de uso y desecho, es decir, que el hombre considera que cuando mejor le parezca puede usar una mujer para posteriormente desecharla o cambiarla.<\/p>\n<p>En base a dichas ideas o concepciones, se genera la violencia como un c\u00edrculo vicioso que inicia con violencia psicol\u00f3gica y llega al extremo de la violencia letal, este fen\u00f3meno tiene otra caracter\u00edstica llamativa, que es que se lo naturaliza o normaliza, es decir que las sociedades y culturas tienden a aceptarlo como algo normal o natural, se considera que el hombre tiene derecho e incluso obligaci\u00f3n de restablecer un supuesto orden quebrado por la mujer, mediante el uso de todo tipo de violencia.<\/p>\n<p>Como vimos, las construcciones culturales de g\u00e9nero, fomentan concepciones err\u00f3neas de la realidad con su consecuente correlato de prejuicios, discriminaci\u00f3n y desigualdad, que incluso se distorsionan mucho m\u00e1s llegando a la generaci\u00f3n de odios hacia la condici\u00f3n de mujer o misoginia.<\/p>\n<p>Entonces la violencia es aceptada como mecanismo de resoluci\u00f3n de conflictos interpersonales de pareja y en un instrumento para doblegar o anular la voluntad del otro, que en la mayor\u00eda de los casos es la mujer.<\/p>\n<p>Las mujeres en el devenir de la historia, debieron organizarse y luchar en procura del reconocimiento y tutela efectiva de sus derechos, pasando de ser consideradas objetos de segunda a seres humanos con los mismos derechos de los hombres pero respetando las diferencias. Sin embargo, como la evidencia lo manifiesta, a\u00fan existe resistencia de algunos sectores al cambio (todo sistema establecido, se resiste al cambio, es m\u00e1s conveniente es statu quo), con lo que transformar las estructuras instaladas en las mentes de los ciudadanos es a\u00fan una tarea pendiente, como lo es el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres.<\/p>\n<p>Cuando nos referimos al derecho a vivir una vida libre de violencia, consagrado en Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado actualmente vigente en Bolivia, vemos que tambi\u00e9n se presentan dificultades a la hora de acceder a la justicia, protecci\u00f3n y atenci\u00f3n adecuadas, gener\u00e1ndose espacios de impunidad, que genera mayores \u00edndices de violencia porque los agresores cuando perciben la inacci\u00f3n de la justicia sienten reafirmada su conducta.<\/p>\n<p>Mucho se puede hablar de las deficiencias existentes en el pa\u00eds, sin embargo, se pretende mostrar una serie de aspectos, diferentes a los estructurales, que hacen que el acceso a la justicia, atenci\u00f3n, protecci\u00f3n y reparaci\u00f3n de hechos de violencia, sea a\u00fan dificultoso, sino imposible para la mayor\u00eda de mujeres v\u00edctimas de violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero, a saber existen:<\/p>\n<ul>\n<li>Complejas y variadas motivaciones y circunstancias que lo hacen de dif\u00edcil investigaci\u00f3n, pudiendo inclusive considerarse a la violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero como una investigaci\u00f3n compleja. Lo anterior, en el entendido de que la VRG tiene diversidad de manifestaciones, circunstancias y motivaciones especiales que la diferencia cualquier otro delito com\u00fan, al respecto las circunstancias y motivaciones, ser\u00e1n de vital importancia para llevar adelante una adecuada investigaci\u00f3n de los casos de violencia y feminicidio.\n<\/li>\n<li>Cuando se habla de la motivaci\u00f3n para que un agresor ataque a su v\u00edctima, nos referimos a las razones de g\u00e9nero que desencadenan tal conducta, que incluye la misoginia por diversos motivos. Con este precedente, resulta evidente que la VRG tiene caracter\u00edsticas especiales, que deben ser entendidas adecuadamente y que las aleja de la investigaci\u00f3n tradicional de delitos comunes.\n<\/li>\n<li>Los hechos delictivos constitutivos de VRG, se est\u00e1n investigando como delitos comunes, es decir que, se utilizan las herramientas de investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis criminal para la generalidad de los delitos y no se est\u00e1 aplicando el necesario enfoque de g\u00e9nero, que permitir\u00eda una mayor comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno y un mejor desarrollo de las investigaciones, as\u00ed como la atenci\u00f3n y reparaci\u00f3n de las v\u00edctimas de violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero. Una de las herramientas eficaces para este cometido es el an\u00e1lisis ecol\u00f3gico femenino, entendido como las relaciones entre los seres vivientes y el medio en que viven, particularmente las mujeres. (Fuente: Modelo de Actuaci\u00f3n Integrado frente a la VRG del SIPPASE. Antonio Ochoa. 2014).<\/li>\n<li>La indicada falta de enfoque de g\u00e9nero, no permite a los actores involucrados comprender la magnitud del fen\u00f3meno, sus casusas y consecuencias, haciendo invisibles las distintas discriminaciones que afectan a las mujeres en situaci\u00f3n de violencia.\n<\/li>\n<li>Siendo que existe la concepci\u00f3n de que la violencia es un hecho aislado y circunstancial, los actores involucrados en la investigaci\u00f3n, le restan importancia al fen\u00f3meno y no realizan las actuaciones como corresponde, ignorando el principio de la debida diligencia y la amplia jurisprudencia internacional al respecto. Situaci\u00f3n que podr\u00eda generar responsabilidad del estado por la inobservancia de la debida diligencia en las investigaciones de hechos delictivos constitutivos de violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero.<\/li>\n<li>Los hechos de violencia contra la mujer son investigados sin considerar que este fen\u00f3meno es en realidad una manifestaci\u00f3n de las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, por tanto sin observar este detalle muchas veces, se agrava la situaci\u00f3n o se pone en mayor riesgo a la mujer, por ejemplo cuando se la pone en la misma habitaci\u00f3n con el agresor o cuando no se le brinda refugio a la mujer e hijos cuando huye del hogar para precautelar la vida, para evitar esta situaci\u00f3n es necesario realizar las entrevistas aplicando las escalas de riesgo. Muchas de las muertes de las mujeres se dan en consecuencia de la trata y tr\u00e1fico y de la violencia sexual cometida, para ocultar precisamente las huellas del delito.\n<\/li>\n<li>Si bien la violencia no discrimina por condici\u00f3n econ\u00f3mica, tiene una especial afectaci\u00f3n en los sectores m\u00e1s vulnerables donde la pobreza y exclusi\u00f3n social se constituyen en un catalizador, especialmente en el caso de la violencia ejercida por la pareja, que sumado a la dependencia econ\u00f3mica de la mujer e hijos menores se constituye en un impedimento adicional para denunciar y huir de la violencia, situaci\u00f3n que debe ser considerada con especial atenci\u00f3n para proporcionar a la v\u00edctima y v\u00edctimas secundarias una adecuada acogida y protecci\u00f3n. Durante mucho tiempo consideramos que esta afirmaci\u00f3n pod\u00eda contribuir a crear estereotipos negativos sobre las mujeres que viven violencia. Sin embargo, las estad\u00edsticas as\u00ed nos lo confirman, son las mujeres m\u00e1s dependientes econ\u00f3micamente las que mayor violencia reportan y viven; aunque la violencia se da en todos las clases y niveles socio econ\u00f3mico.<\/li>\n<li>Al respecto, la realidad nos muestra que el acceso a la justicia est\u00e1 estrechamente relacionado con la capacidad econ\u00f3mica de las v\u00edctimas y siendo que la mayor\u00eda de los casos denunciados corresponden a poblaci\u00f3n de escasos recursos econ\u00f3micos, la investigaci\u00f3n, protecci\u00f3n y reparaci\u00f3n se hace casi imposible en la mayor\u00eda de los casos.\n<\/li>\n<li>Otro detalle, pero no por eso menos importante, es que se considera la VRG como un asunto privado, que acalla a las v\u00edctimas a la hora de denunciar, por ello es de suma importancia prestar mucha atenci\u00f3n a este aspecto empoderando a las mujeres en su derecho y en lo que realmente es la violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero como delito y afectaci\u00f3n a la salud integral de las v\u00edctimas y v\u00edctimas secundarias.\n<p><\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es en este contexto que la VRG se ha convertido en el flagelo contra el cual la Ley 348 va a actuar. En el pa\u00eds, seg\u00fan datos de la Fiscal\u00eda General del Estado, desde la implementaci\u00f3n de la Ley 348 (Marzo 2013 hasta Mayo del 2015) se registraron 115 casos de feminicidio en todo el pa\u00eds. Seg\u00fan la FELCV en el a\u00f1o 2014 son 33,586 casos de violencia atendidos, de los cuales, 30,054 son casos de mujeres y 3,532 casos de hombres. <em>(Fuente: Sistema de Monitoreo de Progresos en Derechos Humanos (SIMOPREDH) de la Comunidad de Derechos Humanos en base a datos de la FELCV) <\/em><\/p>\n<p>En este mismo ac\u00e1pite podemos mencionar que dentro del trabajo de prevenci\u00f3n de violencia se ha iniciado un enfoque de masculinidades; comprendida como una estrategia de acompa\u00f1amiento e involucramiento, y como una necesidad pr\u00e1ctica para favorecer el empoderamiento de las mujeres y el cambio de relaciones sociales.<\/p>\n<p>Sin embargo, las diferentes miradas estrat\u00e9gicas del trabajo en masculinidades y g\u00e9nero con hombres no necesariamente han sido cr\u00edticas al modelo hist\u00f3ricamente privilegiado (masculinidad hegem\u00f3nica) y valorado en el ejercicio de poder, que sostiene un sistema patriarcal que permanentemente se reconfigura y muta.<\/p>\n<p>Asimismo, las transformaciones sociales han impactado en ambos g\u00e9neros, ha obligado a modificar h\u00e1bitos y conductas tradicionalmente designados para hombres y mujeres, sin embargo, la distribuci\u00f3n de las tareas y responsabilidades contin\u00faa siendo desigual. Las mujeres siguen siendo vistas como las encargadas exclusivas del cuidado, crianza y educaci\u00f3n de sus hijas e hijos y del trabajo dom\u00e9stico, adem\u00e1s de ser proveedoras de recursos econ\u00f3micos para el sost\u00e9n de los hogares. Por su parte, los hombres no han incursionado de manera proporcional en las labores del \u00e1mbito dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>Por ello, muchas de las acciones de intervenci\u00f3n con hombres, limitan su expectativa a una democratizaci\u00f3n de roles en lo dom\u00e9stico y mayor amplitud para la participaci\u00f3n en lo p\u00fablico, sin que necesariamente se haga hincapi\u00e9 en el cambio de relaciones de poder que sostienen el patriarcado y en acciones que involucran a hombres como sujetos de la intervenci\u00f3n en programas de salud, lucha contra la violencia, trabajo con agresores, etc., que no necesariamente se interpelan modelos de poder.<\/p>\n<p>Empero, los hombres necesitan que se enfrente el modelo hegem\u00f3nico y se deconstruyan las nociones represivas y jer\u00e1rquicas de g\u00e9nero -relaciones de poder- que dan origen a desvalorar y subordinar todo aquello que no es masculino. Siendo fundamental \u2013a trav\u00e9s de procesos de capacitaci\u00f3n&nbsp;<span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; color: var( --e-global-color-text );\">e informaci\u00f3n de g\u00e9nero \u2013 que los hombres se involucren en la revisi\u00f3n de las formas en que mujeres y hombres se relacionan en la familiar, lo econ\u00f3mico, social, cultural y pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p>Un punto central de conflicto en las vidas de los hombres est\u00e1 entre la proyecci\u00f3n de una masculinidad segura p\u00fablica y su experiencia de inseguridades e inquietudes privadas. Tienen que permitirse encontrar nuevas maneras de representar lo masculino, ser vistos con nuevos sentidos dentro de sus propias vidas.<\/p>\n<p>Los hombres y las masculinidades no cambiar\u00e1n hasta que la homofobia, el sexismo, la heterosexualidad compulsiva y la misoginia se socaven radicalmente, afloren las diversas expresiones de masculinidades y \u00e9stas sean valoradas de manera diferente, m\u00e1s positiva, m\u00e1s humana.<\/p>\n<p>Ya no podemos seguir trabajando de manera tan exclusiva solo con un grupo de la sociedad, sino con ambos, para lograr mayor equidad e igualdad. De ah\u00ed la importancia del trabajo con hombres, para la no violencia hacia las mujeres, porque son los que ejercen la violencia, los que ostentan lugares de decisi\u00f3n pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social.<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La violencia en raz\u00f3n de g\u00e9nero (VRG), es un fen\u00f3meno especial y particular que ha existido a lo largo de la historia de la humanidad y se manifiesta con mayor o menor medida en los distintos estados, pa\u00edses y en general en los grupos sociales que conviven en comunidad. 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